Francia atraviesa una situación de tensión en el sector avícola de puesta que ha comenzado a manifestarse de forma evidente en los lineales de los supermercados: la escasez puntual de huevos.
Mientras la demanda de este alimento no deja de crecer, la producción nacional se ha estancado debido a una combinación de factores normativos, sociales y logísticos que impiden al país autoabastecerse de forma eficiente.
El consumo de huevos en Francia ha alcanzado cifras históricas, con una media de 235 huevos por persona al año. Entre 2023 y 2024, la demanda aumentó casi un 5% (unos 300 millones de unidades adicionales al año), mientras que la producción nacional cayó un 0,4%.