martes, marzo 10, 2026

El sector avícola europeo exige que no se puentee al Parlamento

La asociación que representa al 95% de las empresas avícolas europeas de carne de ave denuncia que aplicar el acuerdo antes de la votación del Parlamento Europeo vaciaría de sentido el control democrático. Paralelamente, una auditoría de la propia Comisión sobre Brasil refuerza las dudas sobre las garantías sanitarias de los países exportadores del Mercosur

AVEC se opone frontalmente a la aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur: el sector avícola europeo exige que no se puentee al Parlamento

El conflicto entre la Unión Europea y su propio sector agroalimentario por el acuerdo comercial con el Mercosur ha alcanzado un nuevo punto de tensión. El pasado 27 de febrero de 2026, AVEC —la Asociación de Procesadores y Comercializadores de Carne de Ave de la UE, que aglutina al 95% de la producción avícola comunitaria— publicó un comunicado en el que rechaza de forma enérgica la aplicación provisional del acuerdo UE-Mercosur, una posibilidad anunciada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que permitiría poner en marcha el tratado comercial antes de que el Parlamento Europeo haya emitido su consentimiento.

Para AVEC, proceder de esta manera equivaldría a vaciar de contenido real la función de escrutinio democrático y a socavar el equilibrio institucional previsto en los Tratados de la UE. En palabras de la propia asociación: el Parlamento Europeo no es una formalidad, sino el órgano representativo directamente elegido por los ciudadanos europeos.

Una cronología de oposición creciente

El comunicado de AVEC del 27 de febrero no surge de forma aislada. Es el último escalón de una cadena de posicionamientos cada vez más contundentes por parte del sector avícola y agroalimentario europeo, que conviene recapitular para entender la magnitud del desacuerdo.

En noviembre de 2025, un amplio grupo de organizaciones agroalimentarias, sindicales y medioambientales europeas firmó un comunicado conjunto calificando el acuerdo UE-Mercosur como una traición a los agricultores, trabajadores, consumidores y al medio ambiente. El texto denunciaba que el tratado abriría la puerta a importaciones libres de aranceles de arroz, carne de ave, vacuno, azúcar, maíz y etanol producidos bajo estándares significativamente inferiores a los exigidos dentro de la UE, generando una situación de dumping ambiental y social.

También en octubre de 2025, AVEC había publicado un análisis técnico demoledor sobre la cláusula de salvaguardia incluida en el acuerdo, concluyendo que está diseñada de tal manera que nunca se activará de forma realista para el sector de la carne de ave. La cláusula exige que las importaciones preferentes del Mercosur crezcan más de un 10% interanual y que los precios de importación sean al menos un 10% inferiores a los precios del mercado comunitario. Dado el ritmo de incorporación de los contingentes arancelarios (TRQ) previstos —180.000 toneladas adicionales a distribuir en cinco años—, el primer requisito resulta prácticamente imposible de cumplir. En la práctica, la salvaguardia es ilusoria.

Ya en enero de 2026, tras la aprobación del acuerdo por parte del Consejo de la UE, AVEC lamentó públicamente la decisión y pidió al Parlamento Europeo que rechazara el tratado. La asociación recordó que más del 25% de la pechuga de ave consumida en la UE ya procede de terceros países y que las cuotas previstas en el acuerdo con Mercosur (180.000 toneladas) elevarían las importaciones totales al 9% del consumo comunitario de carne avícola, ejerciendo una presión insostenible sobre los productores europeos.

Uno de los puntos más relevantes del último comunicado de AVEC es la mención explícita al hecho de que el Parlamento Europeo ha decidido formalmente solicitar un dictamen al Tribunal de Justicia de la UE sobre la conformidad del acuerdo con los Tratados.

“El Parlamento Europeo no es una formalidad. Aplicar provisionalmente el acuerdo UE-Mercosur antes de su votación es, en espíritu, una negación de la rendición de cuentas democrática.”

En este contexto, la asociación considera que avanzar con cualquier forma de implementación —especialmente la aplicación provisional— resultaría política e institucionalmente indefendible. Si el máximo órgano judicial de la UE está siendo consultado sobre los fundamentos legales del acuerdo, lo responsable sería esperar a su pronunciamiento antes de dar cualquier paso hacia la implementación.

La auditoría sobre Brasil: cuando las evidencias contradicen las promesas

AVEC también señala un elemento que añade una capa adicional de gravedad al debate: la auditoría de la Comisión Europea sobre Brasil, publicada el 25 de febrero de 2026, apenas dos días antes del comunicado. Dicha auditoría concluye que, en lo referente a una recomendación crítica destinada a garantizar que los productos procedentes de ganado bovino tratado con estradiol 17β no se exporten a la UE, el plan de acción presentado por Brasil no se ha implementado según lo comprometido y las medidas adoptadas no han sido plenamente eficaces para excluir dicha carne del circuito exportador.

Este hallazgo no es menor. Refuerza las preocupaciones que el propio sector avícola y ganadero europeo viene planteando desde hace años sobre la fiabilidad real de los sistemas de certificación y trazabilidad en países del Mercosur. De hecho, la nota de prensa conjunta de noviembre de 2025 ya alertaba de que auditorías previas de la DG SANTE habían detectado deficiencias en la vigilancia de la influenza aviar en Brasil, posible infranotificación de brotes y el uso de métodos químicos de descontaminación prohibidos en la UE, como el pollo clorado.

“La propia Comisión Europea audita Brasil y concluye que su plan de acción no se ha implementado según lo comprometido. ¿Y mientras tanto se propone ampliar el acceso al mercado?”

China también en el punto de mira: la coherencia como exigencia

Conviene señalar que el debate sobre la fiabilidad de las importaciones no se limita al Mercosur. Solo tres días antes del comunicado sobre la aplicación provisional, el 24 de febrero de 2026, AVEC publicó otra declaración contundente pidiendo la suspensión cautelar de las importaciones de productos avícolas procedentes de China, tras una auditoría de la Comisión Europea (CT-2025-0037) que concluyó que los controles oficiales que respaldan las exportaciones avícolas chinas no ofrecen garantías satisfactorias en materia de salud pública ni de bienestar animal.

Las conclusiones vertidas en el informe de la auditoría publicada el 12 febrero 2026 con el titulo «FINAL REPORT OF AN AUDIT OF CHINA CARRIED OUT FROM 3 TO 14 NOVEMBER 2025 IN ORDER TO EVALUATE THE OFFICIAL CONTROL AND CERTIFICATION SYSTEMS OVER THE PRODUCTION OF POULTRY MEAT PRODUCTS AND RABBIT MEAT AND PRODUCTS DERIVED THEREFROM TO BE EXPORTED TO THE EUROPEAN UNION» revelaron un panorama de vulnerabilidades sistémicas y estructurales que la industria considera completamente inaceptables para mantener el comercio abierto.

Las importaciones de carne de ave desde China crecieron en 2025 más de un 30% respecto a 2024, alcanzando unas 50.000 toneladas en 2025. La auditoría identificó deficiencias sistémicas en la supervisión del bienestar animal en matadero, la trazabilidad, los controles higiénicos y la fiabilidad de la certificación. Birthe Steenberg, secretaria general de AVEC, subrayó que la credibilidad de la política alimentaria europea depende de que todos los productos comercializados en el mercado único ofrezcan el mismo nivel de garantías, independientemente de su origen.

Este posicionamiento sobre China adquiere una relevancia añadida al leerse en paralelo con el debate del Mercosur: el sector avícola europeo no discrimina por geografía, sino que exige coherencia en la aplicación de los estándares europeos a todas las importaciones. Si la UE eleva las exigencias a sus propios productores en materia de bienestar animal, sostenibilidad y seguridad alimentaria, las importaciones deben cumplir garantías equivalentes.

¿Qué significa todo esto para la avicultura?

Hay varias lecturas que cualquier profesional vinculado al sector avícola debería considerar.

La primera es que el frente de oposición al acuerdo UE-Mercosur no se debilita, sino que se intensifica. AVEC ha ido escalando el tono y la precisión de sus argumentos desde octubre de 2025, pasando del análisis técnico de las cláusulas de salvaguardia al rechazo político frontal tras la aprobación del Consejo, y ahora al cuestionamiento de la legitimidad democrática de la aplicación provisional.

La segunda es que las auditorías de la propia Comisión están proporcionando munición al sector. No son las organizaciones agrarias las que denuncian deficiencias en los controles de Brasil o China: es la Comisión Europea, a través de sus propios informes de auditoría, la que constata que los sistemas de certificación y control no ofrecen garantías suficientes. Esto coloca a las instituciones europeas en una posición incómoda: resulta difícil defender la ampliación del acceso al mercado cuando tus propias auditorías sugieren que los proveedores no cumplen.

La tercera es que la batalla se traslada ahora al Parlamento Europeo. Con el Consejo habiendo aprobado el acuerdo y la Comisión proponiendo su aplicación provisional, la cámara legislativa europea se convierte en la última instancia institucional capaz de frenar o condicionar el tratado. La solicitud de dictamen al Tribunal de Justicia añade un elemento de incertidumbre jurídica que podría retrasar los plazos.

Y la cuarta, quizá la más estructural, es que la discusión sobre el Mercosur trasciende el propio acuerdo. Lo que está en juego es el modelo de política comercial agroalimentaria de la UE: si Europa va a exigir a sus productores los estándares más altos del mundo en bienestar animal, sostenibilidad y seguridad alimentaria, necesita garantizar que las importaciones compiten en condiciones equivalentes. De lo contrario, la regulación interna se convierte en un lastre competitivo y la política comercial en una fuente de incoherencia.


Seguimiento en NeXusAvicultura

Desde NeXusAvicultura hemos cubierto este tema de forma continuada. Para ampliar contexto, recomendamos consultar nuestros análisis sobre el Mercosur y sus repercusiones reales en la avicultura de carne europea:

-. El Parlamento Europeo, última esperanza para frenar un acuerdo ‘injusto’ con Mercosur
-. UE-Mercosur: el Consejo aprueba las cláusulas de salvaguardia para los productos agrícolas
-. Acuerdo UE-Mercosur: Lo que la UE no ha preguntado al sector avícola y ganadero


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