La Generalitat de Catalunya activó el 24 de diciembre de 2025, una alerta sanitaria tras confirmar un positivo de gripe aviar en una granja avícola de ponedoras situada en Bellpuig, provincia de Lleida.
El brote ha obligado a ordenar el sacrificio de todas las aves que componen la explotación y a decretar medidas de aislamiento estrictas para evitar la propagación del virus.
España llevaba más de 60 días sin ningún brote, pues tras el último el pasado 20 de octubre en pollos, no se había vuelto a dar ningún caso en granjas avícolas.