martes, marzo 10, 2026

El Parlamento Europeo frena el acuerdo Mercosur y consulta al Tribunal de Justicia de la UE

Diferentes organizaciones y asociaciones agrarias llevan semanas poniendo el foco en la producción avícola, en el vacuno de carne y en la miel como sectores que podrían resultar más perjudicados. Analizamos las cifras previstas en el acuerdo UE-Mercosur y recogemos las reacciones de los afectados

Bruselas, 21 enero 2026 – El Parlamento Europeo acaba de remitir el acuerdo comercial con Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Ahora será la justicia comunitaria la que analice si el texto y contenido del acuerdo es de aplicación legal en el territorio de la UE. Esta decisión del Parlamento paraliza la tramitación y aplicación del tratado hasta que el tribunal se manifieste, lo que podría tardar hasta dos años.

Con todo, el acuerdo no queda anulado definitivamente -la Comisión Europea podría aplicarlo sin esperar al dictamen del TJUE- y los sectores que se consideraban más amenazados por el mismo siguen preocupados por las consecuencias que pueda tener si se acaba imponiendo. Analizamos las cifras y el posible impacto en los sectores más vulnerables.

Carne de pollo

El de la carne de pollo es otro de los sectores que muestra su preocupación por los efectos del acuerdo con el Mercosur. Jordi Monfort, secretario de la interprofesional Avianza, señala que “el acuerdo es malo no solo para los granjeros y las compañías que forman parte de la cadena de valor, sino también un mal acuerdo para los consumidores.”

Lo que recoge el texto del acuerdo es que se establece un contingente de 180.000 toneladas de carne de pollo que puede llegar a la UE anualmente. También en este caso se establece un periodo transitorio de cinco años hasta alcanzar ese número de toneladas. Pero, a diferencia del vacuno, no se fija ningún arancel. Esas 180.000 toneladas equivalen al 1,35% del consumo de pollo en la UE.

El acuerdo con el Mercosur fija que van a entrar en la UE alrededor de 6 millones de pollos semanales que no se crían en la UE. (Jordi Montfort, secretario de Avianza)

España, con un 13% del total, es el segundo país en cantidad de carne de pollo producida en la UE por detrás de Polonia, con el 22%. Desde Avianza y desde su homóloga europea AVEC —que agrupan al 95% de los productores europeos— indican también que “el acuerdo implica la limitación de la producción de carne avícola europea, la competencia desleal por parte de mercados exteriores, y la entrada de productos que incumplen los estándares de calidad europeos y de bienestar animal.”

Avianza afirma que la cuota asignada a Mercosur supone la entrada de 300 millones anuales de pollos en la UE

Avianza afirma que la cuota asignada a Mercosur supone la entrada de 300 millones anuales de pollos en la UE

Montfort subrayó que en países del Mercosur el enfriamiento de las canales se hace por inmersión en agua, lo que añade un 7,5% de líquido en la carne. En la UE, el enfriamiento se realiza solo por corrientes de aire. “Es decir, no vendemos agua a precio de carne de pollo.” Y es que el 25% de la pechuga consumida en Europa procede de países terceros con estas prácticas.

La práctica de enfriamiento de los pollos sacrificados supone que buena parte de los de Mercosur contengan un 7,5% más de humedad. Venden agua a precio de carne

Desde Avianza indican también que “estas 180.000 toneladas adicionales equivalen aproximadamente a 300 millones de pollos al año, es decir, unos 6 millones de pollos semanales que no se producirán en los países de la UE.”

Reacción de la Comisión Europea

Para calmar los ánimos de los sectores más críticos, la Comisión Europea lleva semanas anunciando medidas protectoras y garantistas. Así, el Comisario de Salud y Bienestar Animal, Olivér Varhely, asegura que “se van a reforzar los controles de importación para garantizar la seguridad alimentaria y la competencia leal”.

El compromiso expresado por el comisario abarca los siguientes puntos:

 Aumentar al 50% el número de auditorías realizadas a países no pertenecientes a la UE durante los próximos dos años, manteniendo el nivel de control en los países miembros.

• Aumentar hasta el 33% las auditorías de los Puestos de Control Fronterizos europeos, para verificar que los Estados miembros realizan las inspecciones fronterizas conforme a los requisitos de la UE.

• Desarrollar un seguimiento más riguroso de los productos y países que incumplen la normativa, incrementando la frecuencia de los controles según sea necesario.

• Apoyar desde la Comisión a los Estados miembros que lleven a cabo estos controles adicionales.

• Crear un Grupo de Trabajo (Task Force) de la UE dedicado a hacer más eficientes los controles de importación, centrándose especialmente en residuos de pesticidas, seguridad de alimentos y piensos, y bienestar animal. Considerará acciones de monitoreo coordinadas en productos importados específicos.

• Formación para cerca de 500 funcionarios de autoridades nacionales sobre controles oficiales, a través de un programa específico de la UE.

• Actualizar las normas sobre la importación de productos con trazas de pesticidas especialmente peligrosos prohibidos en la UE, en consonancia con los estándares internacionales actualizados recientemente.

El acuerdo elimina los aranceles sobre las exportaciones de la UE, incluidos los productos agroalimentarios e industriales clave como los automóviles, la maquinaria y los productos farmacéuticos, con un ahorro para las empresas europeas de 4.000 millones anuales en derechos.

El documento recoge el objetivo de máximo acceso a la región de Mercosur para los agricultores y productores de alimentos europeos, y se espera que aumente las exportaciones agroalimentarias de la UE hacia Mercosur hasta en un 50%. Y pone énfasis en reducir los aranceles sobre productos clave de la UE, como el vino, las bebidas espirituosas, los productos lácteos y el aceite de oliva.

Otro compromiso recogido en el texto del acuerdo es el de proteger 344 indicaciones geográficas de la UE, y su producción de alimentos y bebidas tradicionales de alto valor, frente a la competencia desleal y las imitaciones. Además, se va a crear un fondo de 6.300 millones de euros denominado Red de Seguridad para la Unidad a partir de 2028, que actuará como nivel adicional de protección para ganaderos y agricultores europeos en caso de perturbaciones del mercado.

El acuerdo establece mecanismos para monitorizar y proteger a los productores europeos si hay distorsiones de mercado. Y todas las importaciones tendrán que cumplir las normas sanitarias y fitosanitarias de la UE, sin que el acuerdo suponga una bajada de esos estándares.

La Comisión Europea pone el acento también en los compromisos en materia de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente integrados ya en el Acuerdo de París, así como las acciones para el empoderamiento económico de la mujer y los derechos laborales. Y también el compromiso de trabajar a favor de la neutralidad climática desde ahora hasta 2050.

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