Entrevista a Gerard Llamas, el nuevo Presidente de la Asociación de Criadores de la Raza Prat
«Está criado en el territorio de una manera muy tradicional y tiene unas cualidades culinarias impresionantes»
«Es una raza absolutamente local que no ha quedado en un ámbito doméstico, sino que se ha exportado por todo el mundo»
Rosa M. Bravo – El Prat de Llobregat
Gerard Llamas, de 27 años, es el nuevo presidente de la Asociación de Criadores de la Raza Prat, el pollo autóctono de El Prat de Llobregat, conocido también como “pota blava” ( o pata azul) por el característico color de las patas. Ha tomado el relevo de Valentina Guisado, que durante 30 años ha presidido esta entidad que se dedica a la promoción y cuidado de esta raza.
¿Este cambio de presidencia responde a una voluntad de relevo generacional?
Fue una cuestión más fortuita que planificada. La tía abuela de mi pareja es la Valentina Guisado. Valentina me explicaba la situación de la entidad, qué se hace y qué se tiene que hacer, y al final decidí incorporarme, aprender todo lo que pudiera y ahora dirigirla en sustitución de la Valentina.
¿Qué tiene de especial esta raza?
Es especial por la identidad. Aunque su edad de oro sobre todo fue durante el primer tercio o la primera mitad del siglo XX, y ha tenido idas y venidas durante parte del siglo XXI, es una raza de la que se habla desde hace bastantes siglos. Tenemos constancia de que en el siglo XIII varias familias de bien y señores feudales de Barcelona ya compraban pollos del delta del Llobregat, que tenían unas particularidades de carne, de tamaño y de producción únicas en el territorio catalán.
Provocado por las particularidades del delta del Llobregat?
También por la producción de los campesinos. No podemos entender el delta del Llobregat sin el clima y las particularidades terrestres, pero tampoco sin sus campesinos, que han modificado la geografía y el suelo para poder tener unas producciones muy especializadas. La raza catalana de El Prat que conocemos hoy, el pata azul, surge de la hibridación con razas asiáticas. Tuvo un auge espectacular durante los años treinta y cuarenta. En 1932 apareció la granja avícola Prat, dirigida por Josep Bofarujas y Rosa Álvarez. Fue la primera granja convencional de raza Prat y exportó pollo a todas partes, hasta el punto de que hubo poblaciones de raza en el continente americano.
¿Se podría decir que en este momento sale el término ‘raza Prat’?
Quizá un poco antes, a principios del siglo XX, pero a partir de los años treinta se hizo popular. La granja avícola Prat desaparece en 1961, y Rosa Álvarez crea en 1985 nuestra asociación y la preside. La raza Prat tiene una identificación territorial enorme. Primero, porque es aves de corramos nacido únicamente en el delta del Llobregat y en El Prat, una raza absolutamente local y que da identidad a todo un pueblo. Y también porque no ha quedado en un ámbito doméstico, sino que se ha exportado por todo el mundo.
El instituto Las Salinas tiene una explotación con pollos hacen prácticas de ciclos de FP
Y, a la hora de cocinarlo, ¿cuáles son sus peculiaridades?
Su carne es muy firme, muy fibrosa, pero también tiene un toque de grasa muy interesante. Para hacer un símil, sería como un jabalí respecto de un cerdo. No es el mismo pollo que podemos encontrar en un supermercado, sino que está criado en el territorio de una manera muy tradicional y con unas cualidades culinarias impresionantes.
Este pollo está reconocido con la indicación geográfica protegida (IGP), un sello de calidad europeo.
Sí, sobre todo porque se ha determinado muy bien qué tipo de crianza deben tener el pollo y el capó, que es un gallo adulto castrado y sobrealimentado que puede llegar a los cinco o seis kilos, mientras que el pollo pesa entre dos kilos y medio y tres kilos y medio.
¿Qué condicionantes tiene la cría según la IGP?
Tú puedes tener raza Prat sin cumplir la IGP. La IGP sobre todo está dedicada a aquel aves de corrazones que va a la restauración de manera convencional. Por ejemplo, la única granja que cumple la IGP relativa a la raza Prat es la Granja Torres. En el pueblo hay pequeños criadores, pero en un régimen de autoconsumo. No los venden; para poder hacerlo, tendrían que hacer crecer la explotación para que fuera rentable.
Muchos criadores con gallineros para consumo propio son campesinos jubilados que no encuentran relevo
¿Cómo se cría este pollo?
Según la IGP, sin hormonas y con una alimentación de pienso hasta un 65% de cereal, y un periodo de crecimiento de entre catorce y quince semanas la variedad mejorada y dieciocho la tradicional. Normalmente se crían en libertad, pero en eso no hay ninguna imposición, depende de cada productor. Es un animal rústico, no sólo por las propiedades cárnicas que tiene sino por la posibilidad de vivir en el exterior, más que razas más domésticas.
¿Y en cuanto a la comercialización? ¿Sólo se vende en Navidad?
Históricamente ha sido un producto sobre todo de invierno. Antes de la apertura de granjas dedicadas a la producción de aves de corral, todo campesino tenía raza Prat en su casa. Para el consumo propio de huevos, y en Navidad mataban al gallo para la familia. La temporada de la raza Prat siempre ha sido la Navidad y hoy en día todavía es la época de más ventas. Pero gracias sobre todo a la Granja Torres podemos tenerlo todo el año. Según la IGP no puedes vender gallos que hayan sido producidos fuera de un ámbito geográfico concreto, que se limita a municipios del Baix Llobregat y parte de El Barcelonès.
¿Cuál está siendo el papel del Ayuntamiento de El Prat en la promoción de esta raza?
El Ayuntamiento desde hace muchos años ha colaborado en el proyecto de mantenimiento de las explotaciones avícolas, con recursos legales y sanitarios y ayuda también técnica. Nos está dando un golpe de mano enorme en nuestro desarrollo como entidad.
¿Cuál es el principal trabajo que estáis haciendo en la asociación?
La principal es mantener un núcleo zoológico estable de la raza, con sus dos variantes, la blanca y la leonada. El leonado es el de color marrón, y decimos así porque con mucha luz el pelaje se ve como rojo, como la melena de un león. Es precioso. El blanco también es raza Prat, y tanto con éste como con el leonado se puede hacer capó. Los mantenemos para que no desaparezca la raza.
Su carne es muy firme, muy fibrosa, pero también tiene un toque de grasa muy interesante.
El color azulado de las patas que lo identifica, ¿a qué se debe?
Es una evolución genética, a partir de la hibridación de los pollos del delta del Llobregat con especies del sudeste asiático. Entre finales del siglo XIX y principios del XX salió una subraza de gallo y gallina que tenía las patas emplumadas. Los campesinos, con la ayuda de instituciones, entre las que se estaba la familia Castelló, hicieron una selección genética hasta que apareció una variante con las patas sin plumas, y el color que había quedado era el azul pizarra, muy curioso en el ámbito mediterráneo europeo.
¿La Asociación de Criadores cómo trabaja para mantener la raza?
Tenemos una explotación propia con animales de las dos variedades, blanca y leonada, y nos dedicamos a su mantenimiento, reproducción, alimentación y venta para la tenencia. No llevamos pollos al matadero ni ponemos huevos a la venta para el consumo, sino que vendemos para la tenencia. Es decir, si alguien quiere tener gallo o gallina de raza Prat en su casa nos lo puede comprar, y si quiere polluelos para criarlos, lo mismo. Tenemos dos instituciones públicas, una escuela de primaria y un instituto de formación profesional, que tiene varios ciclos de formación agraria y avícola. Nosotros coordinamos estas explotaciones, también la de la antigua presidenta y su hijo, y las privadas que están asociadas, para participar en ferias, como la Feria Avícola de El Prat de diciembre. Y velamos por las inspecciones sanitarias y el uso del producto.
¿Qué hacen los centros educativos?
La escuela Benviure, en Sant Boi, tiene un proyecto pedagógico orientado a la granja con varios tipos de animales y de aves de corramos catalanes, no sólo de raza Prat. El instituto Les Salines del Prat tiene una explotación muy interesante en la finca pública de Can Comes, con tierras para realizar las actividades prácticas de los ciclos de formación profesional. Tienen un gallinero móvil con aves de raza Prat entre los márgenes de árboles frutales. Allí dentro tienen aves que defecan en el suelo y consumen las hierbas. Es decir, criamos aves pero a la vez cuidamos el pasto limpiando las malas hierbas y adobando los frutales.
¿Cuántos criadores puede haber criando para el autoconsumo?
Con gallinero registrado, hay bastantes. La cuestión es que muchos son campesinos o antiguos campesinos jubilados que no encuentran a nadie que quiera llevar la explotación. Cada vez aparecen más jóvenes con ganas de llevar una explotación pero no tienen tierra. Y campesinos que no encuentran relevo generacional. Estamos trabajando para conectar a jóvenes y avicultores, pero es complicado. Dejar entrar a alguien a tu casa que te lleve la explotación cuesta. A ver si lo podemos conseguir.
También está siendo importante la implicación de restauradores para reivindicar los pollos.
Es imprescindible. Por mucho que sea una raza visualmente muy atractiva y con carácter, existe y existirá por su valor culinario. En el mercado y en las carnicerías se vende bastante, pero sobre todo se vende mucho a la restauración todo el año. Por un lado, ahora somos muy conscientes de lo que consumimos; por otro, el sector primario está en un nivel económico muy precario. Dependiendo de cómo quede el acuerdo comercial con el Mercosur, el sector primario catalán acabará muy tocado.
Por mucho que sea una raza visualmente muy atractiva, existe y existirá por su valor culinario
¿Cómo han impactado en el “pota blava” las últimas crisis económicas y aviar?
La producción no ha sido afectada por la gripe aviar. Sí tuvimos una dificultad muy grande antes de la pasada feria por la gripe aviar, porque la Generalitat no nos daba la autorización para exponer aves vivas; nos ponían unos condicionantes dantescos a última hora. Al final lo conseguimos cumplir todo y vamos a sacar la feria adelante. Fue una victoria muy importante, porque demostró que incluso en una situación de emergencia podemos garantizar que el ave es seguro. Consumir raza Prat es una decisión económica. Porque, aunque sea más caro que el convencional, estás invirtiendo en salud, ya que tiene una alimentación y una crianza exquisitas y muy controladas. Y si lo consumes ayudas a los criadores a seguir haciendo su trabajo. Y sobre todo hay que recuperar su costumbre. Uno de los problemas de esta raza al que queremos poner remedio con nuestra asociación es que a la gente le hace respeto cocinarlo. Lo tienes que cocinar, y con productos del territorio.
¿Cuántas horas de cocción necesita este pollo?
Depende de la receta, incluso desde el día antes. Pero queremos poner el foco no tanto en las horas de cocción sino en hacer pedagogía alrededor del producto. Tenemos la misión del mantenimiento de la Raza Prat como tal y aumentar el número de explotaciones, pero también su consumo.

El perfil :
Enamorado de “el emblema” de El Prat
Rosa M. Bravo
El “pota blava” (pata azul) es algo más que un pollo para la población de El Prat. Es un emblema, un elemento identitario, hasta el punto de que hay quien se lo stituía y quien luce un adhesivo en el coche. Gerad Llamas es profesor de catalán, castellano, historia y latín en una academia y nunca había tenido ninguna vinculación con la crianza del pollo.
Explica que, como pratense, ha crecido con la identidad de ser pata azul, de asistir a la feria avícola que organizan el Ayuntamiento y los criadores desde hace más de medio siglo. Pero ha sido a raíz de conocer de más cerca este pollo y de haber entrado en contacto con la anterior presidenta de la Asociación de Criadores que ha experimentado un enamoramiento hacia este animal.
La Asociación de Criadores cría gallos y gallinas para mantener la raza y organiza la exposición avícola dentro de la feria.
En 1975, la criadora Rosa Álvarez organizó la primera muestra en la que los campesinos mostraban sus gallos y hacían un concurso entre ellos. En 1985 la misma Álvarez creó, con otros campesinos, la Asociación de Criadores de la Raza Prat, para poder proteger esta ave de corral, fomentar su consumo y también para poder mejorarlo y que sobreviviera. Valentina Guisado tomó el relevo de la presidencia en los años noventa y a finales de 2025 lo hizo Llamas.
Fuente:
-. Rosa M. Bravo. Diari El Punt , 13 abril 2026.
Para saber más:
-. La Feria de la Raza Prat

