jueves, abril 9, 2026

La Influenza Aviar intensifica su impacto global: efectos ecológicos, sanitarios y productivos

La transmisión desde las aves silvestres y la detección en los mamíferos marcan un cambio en la dinámica epidemiológica de la influenza aviar altamente patógena (IAAP)

La explosión sostenida de los virus de influenza aviar altamente patógena (IAAP). especialmente los subtipos H5, está configurando uno de los mayores desafíos sanitarios y ecológicos de las últimas décadas. Lejos de tratarse de brotes aislados, la situación actual responde a una panzootia que, desde 2021, ha afectado a múltiples continentes, ampliando su rango de hospedadores y generando consecuencias sin precedentes tanto en la biodiversidad como en el ámbito de la sanidad animal y humana.

Los datos más recientes de organismos internacionales apuntan a una circulación viral persistente, con picos estacionales cada vez más intensos y una creciente complejidad epidemiológica. Entre finales de 2025 y comienzos de 2026 Europa notificó más de 2.500 detecciones de virus IAAP A(H5), de las cuales más del 80% correspondieron a aves silvestres, lo que confirma el papel central de estos reservorios en la dinámica de transmisión.

Cambio de patrón epidemiológico

Tradicionalmente vinculada a aves de corral y aves acuáticas silvestres, la influenza aviar ha experimentado en los últimos años un cambio significativo en su comportamiento. El subtipo A(H5N1), en particular, ha ampliado su espectro de hospedadores, tal y como informó la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), con más de 50 especies de mamíferos afectadas a nivel global. Este fenómeno refleja una mayor capacidad de adaptación del virus y plantea interrogantes sobre su evolución futura.

El subtipo A (H5N1), en particular, ha ampliado su espectro de hospedadores, tal y como informó la OMSA, con más de 50 especies de mamíferos afectadas a nivel global

En Europa, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), durante el invierno 2025-2026, más del 90% de los brotes en aves de corral estuvieron asociados a introducciones desde aves silvestres, lo que subraya la dificultad de controlar la enfermedad únicamente mediante medidas en granja. Además, las aves acuáticas han registrado una afectación superior a la observada en temporadas anteriores, consolidando su papel como vectores clave.

A escala global, la situación es igualmente preocupante. En América del Norte, el virus continúa ampliamente distribuido en fauna silvestre, mientras que en regiones remotas como las islas subantárticas se han documentado impactos muy graves. Destaca el caso de los elefantes marinos del sur, con pérdidas de hasta el 50% de las hembras reproductoras en algunos territorios, así como brotes recurrentes en colonias de aves marinas emblemáticas, como los albatros.

Amenaza para la biodiversidad

Uno de los aspectos más alarmantes de la actual panzootia es su impacto sobre la biodiversidad. La elevada mortalidad en especies silvestres, junto con el fracaso reproductivo y la alteración de las dinámicas poblacionales, está generando perturbaciones ecológicas profundas.

El colapso de poblaciones locales, como el registrado en algunas especies de aves migratorias, no solo compromete su conservación, sino que puede desencadenar efectos en cascada sobre los ecosistemas. La alteración de las redes tróficas, la pérdida de servicios ecosistémicos y la modificación de las interacciones entre especies son algunas de las consecuencias señaladas por expertos.

Además, la persistencia del virus en el medio ambiente, facilitada por factores como la concentración de aves en humedales o la presencia de puntos de alimentación artificial, contribuye a mantener la presión de infección y dificulta la recuperación de las poblaciones afectadas.

Riesgos emergentes en el enfoque One Health

La expansión de la influenza aviar más allá de las aves introduce nuevas preocupaciones en el marco del enfoque One Health. La detección creciente del virus en mamíferos (incluidos los carnívoros salvajes y, potencialmente, el ganado) aumenta el riesgo de adaptación viral y de aparición de variantes con mayor capacidad de transmisión.

En este sentido, uno de los hallazgos más relevantes del último periodo de vigilancia en Europa ha sido la posible transmisión desde aves silvestres a ganado lechero en Países Bajos, un evento que, podría tener implicaciones significativas para la sanidad animal y la producción agroalimentaria si la situación fuese a más.

En humanos, aunque el riesgo para la población general sigue siendo bajo, se han notificado casos esporádicos asociados principalmente a exposición directa a aves infectadas o entornos contaminados. Entre finales de 2025 y principios de 2026 se registraron diez infecciones humanas en Asia, sin casos mortales y sin evidencia de transmisión entre personas. Además, a finales de marzo las autoridades sanitarias italianas confirmaron la detección del primer caso humano de influenza aviar A (H9N2) en la Unión Europea, en un paciente que había viajado recientemente a un país no europeo donde este virus circula en las aves.

No obstante, las autoridades sanitarias advierten de que la elevada circulación viral aumenta la probabilidad de exposición, especialmente en colectivos profesionales como trabajadores avícolas, veterinarios o personal de centros de rehabilitación de fauna.

Cabe destacar que, desde el 10 de febrero de 2026 la totalidad del territorio español recuperó el estatus de país libre para la enfermedad según lo establecido en el código de la OMSA

Bioseguridad y vigilancia: pilares del control

Ante este escenario, la bioseguridad sigue siendo la principal herramienta para prevenir la introducción y propagación del virus en explotaciones avícolas. La naturaleza altamente contagiosa de la enfermedad, tanto en su forma de alta como de baja patogenicidad, exige la aplicación estricta de medidas de control, incluyendo la limitación del contacto con aves silvestres, la desinfección de instalaciones y el control de movimientos.

La vigilancia epidemiológica, tanto en aves domésticas como silvestres, es igualmente crucial. La detección temprana de brotes, junto con la caracterización genómica de los virus, permite identificar cambios en su comportamiento y anticipar posibles riesgos.

Asimismo, el intercambio de información entre países y sectores (sanitario, veterinario y ambiental) se considera fundamental para una respuesta coordinada y eficaz.

Más allá de las medidas tradicionales, expertos internacionales abogan por la implementación de enfoques innovadores que refuercen la resiliencia de los ecosistemas y reduzcan la transmisión de patógenos. Entre ellos destacan las soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración de humedales, la protección de hábitats costeros y el fomento de poblaciones de especies carroñeras que contribuyan a la eliminación de cadáveres infectados.

Estas estrategias buscan no solo mitigar el impacto de la influenza aviar, sino también abordar otros factores que favorecen la propagación de enfermedades, como las pérdidas de ésta ponen de manifiesto la interconexión entre salud animal, humana y ambiental, así como la necesidad de respuestas integradas y sostenidas en el tiempo. La magnitud de los impactos observados hasta ahora sugiere que las consecuencias podrían extenderse durante generaciones, especialmente en lo biodiversidad, el cambio climático o la degradación de los ecosistemas.

Un desafío global

La actual panzootia de influenza aviar pone de manifiesto la interconexión entre salud animal, humana y ambiental, así como la necesidad de respuestas integradas y sostenidas en el tiempo. La magnitud de los impactos observados hasta ahora sugiere que las consecuencias podrían extenderse durante generaciones, especialmente en lo que respecta a la biodiversidad.

Aunque el riesgo para la salud pública sigue siendo limitado en estos momentos, la evolución del virus y su capacidad para adaptarse a nuevos hospedadores obligan a mantener una vigilancia constancia. En un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas, la influenza aviar se consolida como un indicador de los desafíos emergentes en la salud global y un recordatorio de la importancia de adoptar un enfoque verdaderamente multidisciplinar.

Fuente:
-. Gazeta Médica (Andrea Rivero García), 6-4-26

Para saber más:
-. Influenza Aviar en NeXusAvicultura

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